Neurodivergencias en Valladolid

Pedagogía

TDAH, TEA, altas capacidades y discapacidad intelectual

Cada persona tiene una forma diferente de aprender, sentir, relacionarse y desenvolverse en el mundo. Comprender cómo funciona cada niño o adolescente permite ofrecerle los apoyos que realmente necesita.

Trabajamos desde la evaluación del neurodesarrollo hasta la intervención y la coordinación con el entorno escolar.

TDAH en niños y adolescentes

¿Reconoces a tu hijo/a en estas situaciones?

Dificultad para mantener la atención, olvidos frecuentes, impulsividad, problemas para organizarse, empezar o terminar tareas, o la sensación de necesitar mucho esfuerzo para hacer cosas que a otros les resultan sencillas.

En niños y adolescentes puede manifestarse también como dificultades escolares, desorganización, inquietud o problemas para gestionar las emociones.

¿Cómo trabajamos?

Realizamos una valoración individualizada para comprender cómo se manifiestan las dificultades de atención y de funciones ejecutivas. A partir de ahí trabajamos estrategias de organización, planificación, regulación emocional y autonomía, implicando a la familia y al entorno escolar cuando es necesario.

Mano de un niño sobre letras magnéticas de colores que forman la palabra TDAH
Niño sosteniendo cuatro piezas de puzle de colores delante de la cara

TEA (Trastorno del Espectro Autista)

¿Reconoces a tu hijo/a en estas situaciones?

Dificultades en la comunicación y en las relaciones sociales, necesidad de rutinas, malestar ante determinados cambios, intereses muy intensos o particulares, sensibilidad sensorial o dificultad para comprender algunas situaciones sociales.

Cada persona con TEA es diferente y necesita una mirada individualizada.

¿Cómo trabajamos?

Partimos de las características y necesidades de cada persona, favoreciendo la comunicación, la autonomía, la regulación emocional y las habilidades sociales. También orientamos a la familia y, cuando es necesario, coordinamos pautas con el entorno educativo.

Altas capacidades

¿Reconoces a tu hijo/a en estas situaciones?

Un niño puede aprender muy rápido y, al mismo tiempo, sentirse desmotivado en el colegio, aburrirse con facilidad, necesitar retos diferentes o presentar una gran intensidad emocional.

Las altas capacidades no se reducen únicamente a tener un CI elevado: es importante comprender el perfil completo y sus necesidades.

¿Cómo trabajamos?

Realizamos una evaluación individualizada de sus capacidades y de su perfil cognitivo, emocional y de aprendizaje. A partir de los resultados orientamos a la familia y al centro educativo para favorecer su desarrollo, su motivación y su bienestar, evitando tanto la sobreexigencia como la falta de estimulación.

Niño observando un modelo molecular en una sesión de altas capacidades
Pedagoga trabajando con un niño con material manipulativo sobre la mesa

Discapacidad intelectual

¿Reconoces a tu hijo/a en estas situaciones?

Puede existir un ritmo de aprendizaje diferente, dificultades para adquirir determinados conocimientos, resolver situaciones cotidianas, comunicarse o desarrollar autonomía.

Cada persona presenta unas capacidades y unas necesidades diferentes.

¿Cómo trabajamos?

Valoramos de forma individualizada sus capacidades cognitivas, adaptativas, comunicativas y de aprendizaje para conocer sus fortalezas y necesidades. Diseñamos estrategias que favorezcan su autonomía, su aprendizaje y su participación en los diferentes contextos de su vida, acompañando también a la familia.

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